TRABAJO PRÁCTICO FINAL | MODELO ANALITICO
COMUNICACIÓN Y LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN Y DEL CONOCIMIENTO
La propuesta se titula: "Modelo de Legitimación Geopolítica a través de la Diplomacia Científica Mediada y Configuración de Autoridad Epistémica". Este enfoque analizaría cómo el despliegue de activos científicos (tecnología, medicina, investigación) se transforma en capital político y soft power a través de mediaciones comunicativas estratégicas. El propósito del modelo es explicitar las relaciones entre el prestigio técnico y la construcción de legitimidad en el sistema internacional, proponiendo un esquema operativo para su observación empírica.
| Ilustración 1Modelo de Legitimación Geopolítica: |
Figura 1. Este esquema permite observar cómo el despliegue de recursos científicos no genera poder político de forma directa, sino que requiere de filtros comunicacionales estratégicos para ser efectivo.
ü Variable Independiente (Input): Se sitúa en el extremo izquierdo y
corresponde al Despliegue Estratégico de Activos Científicos. Esta variable
comprende la movilización de recursos técnicos críticos, tales como vacunas,
misiones satelitales o proyectos de cooperación técnica exclusiva, que actúan
como el detonante de la interacción diplomática.
ü Variables Mediadoras (Proceso): El bloque central identifica tres
mecanismos comunicacionales que actúan como filtros necesarios para la eficacia
simbólica del activo:
o
Narrativa de Neutralidad
Técnica: Proceso discursivo que posiciona al logro científico como una entidad
objetiva y apolítica.
o
Encuadre (Framing) Humanitario:
Estrategia de contenido que traduce el interés geopolítico en un lenguaje de
solidaridad y beneficio global.
o
Credibilidad de Voceros
Expertos: El uso de comunidades epistémicas (científicos y técnicos) como
interlocutores legítimos que desplazan la figura del político tradicional para
reducir la resistencia ideológica.
ü Variable Dependiente (Output): En el extremo derecho se ubica la
Legitimidad Geopolítica o Soft Power. Este es el resultado final del proceso,
manifestado en la construcción de confianza transnacional, la disposición de
otros estados a generar alianzas estratégicas y la mejora sustancial de la
reputación internacional del país emisor.
ü Variable Contextual (Base): En la parte inferior, el Contexto estructural
global actúa como una variable transversal. Escenarios marcados por crisis
globales (pandemias, cambio climático) o una competencia hegemónica multipolar
condicionan la intensidad y la dirección del modelo, facilitando que la
autoridad científica sea aceptada como una solución necesaria ante la
incertidumbre.
Definición del problema y pregunta de
investigación:
a. Planteamiento del problema: En la actual sociedad del conocimiento, el uso de activos
científicos se ha incorporado a las prácticas de diplomacia internacional como
una nueva forma de mediación del poder. A diferencia de la propaganda política
tradicional, la ciencia opera como un dispositivo percibido como neutral y
objetivo. El problema central es cómo esta mediación técnica incide en la
configuración de autoridad epistémica —el grado de confianza depositado en una
fuente de conocimiento— y cómo esto se traduce en procesos de construcción de
sentido político y legitimidad geopolítica
b. Pregunta de investigación: ¿De qué manera el despliegue estratégico y la mediación
comunicativa de activos científicos contribuyen a la configuración de autoridad
epistémica y a la construcción de legitimidad geopolítica en contextos de
crisis global?
Fundamentación teórica:
Modelos:
Modelo dialógico: La diplomacia científica
se proyecta como un intercambio racional entre iguales para el interés general.
Modelo de marketing Político: El activo
científico funciona como una "propuesta de valor" para obtener una
cuota de poder e influencia sobre otros estados.
Modelo de propaganda: Se manifiesta cuando
la ciencia se utiliza para subyugar opiniones y generar certezas que no
permiten el debate, apelando a la fe en la técnica.
Tipologías de estrategia: Siguiendo a
Wadsworth y Kaid (1987), el uso de la ciencia varía según la posición: el
Estado saliente (Incumbent) busca mantener su liderazgo, mientras que el Estado
desafiante (Challenger) usa la innovación para proponer un cambio en el orden
mundial
Autoridad epistémica:
En el marco de este modelo, la autoridad
epistémica se define como el grado de confianza cognitiva que la comunidad
internacional deposita en un Estado o institución científica como fuente válida
de conocimiento y soluciones técnicas. Esta autoridad no depende únicamente de
la verdad objetiva de los hallazgos, sino de la competencia percibida, la
fiabilidad y la utilidad práctica que otros actores le atribuyen en función de
sus necesidades.
Esta autoridad adquiere mayor relevancia en
contextos de desconfianza institucional, donde los estados receptores buscan
"atajos cognitivos" en la ciencia para simplificar procesos de toma
de decisiones complejas
Mediatización y tecnología:
1.
La tecnología no es un canal,
sino un entorno social donde ocurre la diplomacia.
El activo científico (ej. una plataforma de
datos satelitales o una vacuna) opera como un entorno de sentido que organiza
la información y jerarquiza los contenidos geopolíticos.
2. La tecnología como actor no-humano
Desde la Teoría del Actor-Red (Latour,
2005), la tecnología científica se entiende como un actor no-humano que
participa activamente en las redes sociotécnicas. Este "actor"
influye directamente en la toma de decisiones políticas y en las formas de
conocimiento transnacional.
La tecnología deja de ser una herramienta
pasiva para convertirse en un dispositivo sociotécnico que estructura
interpretaciones sobre la capacidad y el poder de un Estado.
3.
Reconfiguración del espacio
público
En un contexto de alta mediatización de la vida social y fragmentación de las mediaciones tradicionales, la tecnología científica emerge como un nuevo intermediario simbólico. La ciencia mediatizada permite que el debate público se desplace de los marcos institucionales tradicionales hacia entornos técnicos percibidos como más eficaces. Esta mediatización favorece la aparición de una autoridad política no-humana, donde el algoritmo o el avance técnico validan la dirección de las alianzas internacionales.
Definición de variables o constructos del modelo:
Variable Independiente (Interacción con el
activo científico): Operacionalizada a través del tipo de recurso (médico,
energético, espacial) y la exclusividad tecnológica.
Variables Mediadoras:
Percepción de neutralidad: Idea de que la
ciencia "no tiene bandera".
Encuadre humanitario: Uso de lenguaje
adaptativo orientado al bien común.
Sensación de acompañamiento Técnico:
Experiencia de ser asistido en crisis complejas.
Variable dependiente: Legitimidad
Geopolítica, expresada en niveles de confianza cognitiva y preferencia de
alianzas
Formulación de proposiciones o hipótesis:
H1: Un mayor despliegue estratégico de
activos científicos por parte de un Estado se asocia a una mayor autoridad
epistémica atribuida por la comunidad internacional. El uso de voceros expertos
(comunidades epistémicas) incrementa la confianza cognitiva del receptor por
encima de los voceros políticos tradicionales.
H2: La percepción de neutralidad
tecnológica del activo científico media positivamente en la aceptación de la
influencia política del emisor.
H3: El encuadre (framing) humanitario y el
uso de un lenguaje no confrontacional favorecen la legitimación del capital
político obtenido.
H4: En escenarios de baja confianza
institucional o crisis global, la autoridad epistémica atribuida a la ciencia
actúa como un factor que incrementa la probabilidad de generar alianzas
estratégicas.
Delimitación y alcance:
El modelo se define como
analítico-explicativo y no normativo; su objetivo es comprender dinámicas
comunicacionales sin prescribir usos de la tecnología.
No se busca evaluar la veracidad objetiva o
el rigor de la ciencia desplegada, sino la percepción de autoridad y confianza
que los sujetos (u otros Estados) le atribuyen.
Alcance: Se sitúa en contextos de uso
diplomático cotidiano e informal, más allá de los tratados firmados en ámbitos
puramente técnicos.
Condiciones de contexto: El modelo opera
bajo niveles fluctuantes de confianza institucional, alta mediatización de la
vida pública y una creciente incorporación de tecnologías en la resolución de
problemas globales.
Indicadores observables y fuentes de
datos:
Indicadores observables: Autorreporte de
confianza en la fuente científica, frecuencia de mención del activo técnico en
discursos oficiales, decisiones políticas tomadas a partir de la ayuda técnica
recibida y comparación de la credibilidad de la ciencia frente a otras fuentes
tradicionales.
Fuentes de datos: Entrevistas en
profundidad con actores diplomáticos, análisis crítico del discurso en prensa nacional
e internacional, diarios digitales de seguimiento de crisis y observación de
talleres o cumbres de cooperación científica, voceros, divulgadores.
Microaplicación ilustrativa a un caso
concreto:
Caso aplicado: El despliegue de la
"Diplomacia de las Vacunas" (ej. Sputnik V o Sinovac) en contextos de
crisis sanitaria global.
Contexto: Desconfianza hacia los partidos
políticos y saturación informativa de las potencias tradicionales en un
escenario de amenaza existencial. La ciencia aparece como un "atajo
cognitivo" socialmente legitimado para simplificar la toma de decisiones
geopolíticas.
Interacción: Uso intensivo de la
comunicación científica para solicitar resúmenes de eficacia, comparar
plataformas tecnológicas y pedir explicaciones en lenguaje simple adaptado a
intereses locales.
Mediaciones: Activación de la percepción de
neutralidad (la idea de que la vacuna "no hace propaganda") y
sensación de acompañamiento cognitivo al ser guiados durante la emergencia.
Producción de sentido político: La decisión
de alianza o voto internacional aparece mediada por la tecnología, auto
percibiéndose como una decisión racional asistida por la ciencia en lugar de
una adscripción ideológica tradicional.
Reflexión y conclusiones sobre
limitaciones y mejoras futuras
Limitaciones: Dependencia de reportes
diplomáticos, posibles sesgos de deseabilidad social en las respuestas y el
acceso muchas veces restringido a las conversaciones o negociaciones de alto
nivel.
Mejoras futuras: Se propone el desarrollo
de estudios longitudinales para observar si la legitimidad obtenida mediante la
ciencia persiste en el tiempo, la comparación entre distintos sistemas de
diplomacia (occidental vs. oriental) y la incorporación de análisis crítico de
los algoritmos que jerarquizan la información científica en redes sociales.
La ciencia no produce poder por sí misma: produce poder cuando es
comunicada, encuadrada y legitimada.
Bibliografía:
Canel, M. J. (2010). Comunicación política:
Una guía para su estudio y práctica. Alianza Editorial.
Castells, M. (2009). Comunicación y poder.
Alianza Editorial.
Entman, R. M. (1993). Framing: Toward
clarification of a fractured paradigm. Journal of Communication.
Garretón, M. A. (2016). La crisis de la
democracia en Chile: Trayectorias y desafíos. LOM Ediciones.
Goldman, A. I. (1999). Knowledge in a
social world. Oxford University Press.
Latour, B. (2005). Reassembling the social:
An introduction to actor-network-theory. Oxford University Press.
Wadsworth, A. J., & Kaid, L. L. (1987).
Incumbent and challenger strategies in presidential advertising. Journal of
Applied Communication Research.